Revisión del SAT

¿Tu empresa está preparada para una revisión del SAT?

Revisión del SAT, ¿Tu empresa está preparada para una? 7 puntos que debes revisar antes de que sea demasiado tarde

Una revisión del SAT no necesariamente comienza con una visita a las instalaciones de tu empresa. En muchos casos, la autoridad fiscal puede detectar inconsistencias al comparar la información que tiene disponible sobre un contribuyente.

Por eso, esperar a recibir un requerimiento para comenzar a revisar la situación fiscal de una empresa puede ser un error.

La mejor estrategia es prevenir.

Una empresa puede estar vendiendo, creciendo, contratando personal y generando utilidades, pero eso no significa automáticamente que toda su información contable y fiscal esté correctamente organizada.

Facturas emitidas y recibidas, declaraciones, contabilidad, obligaciones fiscales, Buzón Tributario, e.firma, proveedores y documentación de respaldo forman parte de un conjunto de información que debe guardar coherencia.

Y aquí aparece una pregunta importante:

¿Si el SAT revisara hoy la información fiscal de tu empresa, podrías demostrar que todo está correctamente respaldado?

Si no estás completamente seguro, este artículo es para ti.

A continuación te presentamos 7 puntos que toda empresa debería revisar de manera preventiva.


1. Revisa tus CFDI: ¿tus facturas están correctamente emitidas y recibidas?

Los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI) son una pieza fundamental de la información fiscal de cualquier empresa.

No se trata solamente de emitir una factura cuando realizas una venta.

También es necesario revisar que los comprobantes correspondan realmente a las operaciones realizadas y que la información contenida en ellos sea correcta.

Entre otros aspectos, conviene revisar:

  • CFDI emitidos.
  • CFDI recibidos.
  • CFDI de nómina, cuando corresponda.
  • Cancelaciones.
  • Complementos de pago.
  • Datos fiscales de clientes y proveedores.
  • Conceptos facturados.
  • Montos e impuestos.
  • Forma y método de pago.
  • Correspondencia entre las facturas y las operaciones reales.

El propio SAT señala que para la generación de facturas existen requisitos específicos y que los comprobantes deben contener información relacionada con el emisor, receptor, bienes o servicios, importes e impuestos, entre otros datos.

¿Por qué es importante?

Porque una factura no debería analizarse de manera aislada.

Por ejemplo, si una empresa registra una compra importante, debería existir documentación y evidencia que permita explicar esa operación: factura, pago, contrato cuando corresponda, entrega del bien o prestación del servicio y demás documentación relacionada.

Por eso, una revisión fiscal preventiva debe buscar inconsistencias entre los CFDI, la contabilidad, los bancos y las operaciones reales de la empresa.


2. Verifica tus declaraciones y pagos

Otro punto fundamental es revisar que las declaraciones de la empresa hayan sido presentadas correctamente y dentro de los plazos correspondientes.

No basta con pensar:

“Mi contador presenta las declaraciones todos los meses.”

Una empresa debe tener claridad sobre lo que se está declarando.

Es recomendable revisar:

  • Declaraciones presentadas.
  • Acuses de recibo.
  • Pagos realizados.
  • Impuestos determinados.
  • Diferencias o saldos pendientes.
  • Declaraciones complementarias.
  • Información presentada en diferentes obligaciones.
  • Correspondencia entre declaraciones, CFDI y contabilidad.

También es importante conservar correctamente los acuses y comprobantes de pago.

Una declaración presentada no significa necesariamente que todo esté correcto. Puede existir una diferencia entre la información declarada y aquella que el SAT tiene registrada mediante CFDI u otras fuentes de información.

Por eso, una revisión preventiva busca encontrar esas diferencias antes de que se conviertan en un problema.


3. Revisa tu contabilidad: ¿puedes explicar de dónde salen tus números?

La contabilidad de una empresa no debería verse únicamente como una obligación que hay que entregar al contador cada mes.

Es una herramienta para conocer qué está ocurriendo realmente con el negocio.

Una buena revisión debe permitir identificar si los registros contables tienen respaldo suficiente y si existe coherencia entre:

Ventas + CFDI + bancos + gastos + declaraciones + contabilidad.

Por ejemplo, si una empresa registra determinado nivel de ingresos, debería poder explicar cómo se relacionan esos ingresos con sus facturas y movimientos financieros.

Lo mismo ocurre con los gastos.

Una operación importante debería contar con documentación que permita demostrar su naturaleza y relación con las actividades de la empresa.

Una pregunta que todo empresario debería poder responder

¿Si alguien me pidiera comprobar una operación realizada hace varios meses, podría encontrar rápidamente toda la documentación que la respalda?

Si la respuesta es “no sé”, “tendría que preguntarle al contador” o “creo que está en algún correo”, probablemente sea momento de mejorar el sistema de organización documental.


4. ¿Tu empresa tiene correctamente habilitado y actualizado el Buzón Tributario?

Este es uno de los puntos que muchas empresas pueden pasar por alto.

El Buzón Tributario es un canal de comunicación entre el SAT y los contribuyentes. A través de él pueden realizarse notificaciones, enviarse mensajes y, dependiendo del trámite, presentar promociones, solicitudes, avisos o atender requerimientos.

Por eso, no debería considerarse simplemente como otro trámite administrativo.

Es necesario revisar que:

  • El Buzón esté correctamente habilitado cuando corresponda.
  • Los medios de contacto estén actualizados.
  • El correo electrónico registrado sea accesible.
  • El número de teléfono registrado sea correcto.
  • Se revisen periódicamente las comunicaciones.
  • Se atiendan oportunamente las notificaciones o requerimientos.

El SAT establece además requisitos y supuestos específicos respecto de la habilitación del Buzón Tributario, por lo que la situación debe revisarse de acuerdo con las características de cada contribuyente.

🚨 No revisar el Buzón no significa que las comunicaciones dejen de existir

Una de las peores prácticas para una empresa es simplemente ignorar las comunicaciones de la autoridad.

La prevención comienza por saber qué está recibiendo la empresa y actuar oportunamente cuando sea necesario.


5. Comprueba que tu e.firma y certificados estén vigentes

Otro punto que conviene revisar periódicamente es la situación de la e.firma y, cuando corresponda, de los certificados utilizados para facturar.

La e.firma es utilizada para diversos trámites fiscales y, de acuerdo con el SAT, también existen procedimientos relacionados con la generación o renovación de certificados necesarios para determinados procesos de facturación.

Por eso, una empresa debería saber:

  • ¿La e.firma está vigente?
  • ¿Quién tiene acceso a los archivos correspondientes?
  • ¿Dónde están resguardados?
  • ¿Los certificados de sello digital están vigentes?
  • ¿Se puede facturar normalmente?
  • ¿Existen problemas con algún certificado?
  • ¿Se tienen identificados los vencimientos?

El SAT indica que para determinados procesos relacionados con la facturación se requiere contar con e.firma y certificado de sello digital.

Tener esta información organizada puede evitar problemas operativos y retrasos innecesarios.


6. Revisa que las obligaciones fiscales correspondan a la realidad de tu empresa

Este punto es especialmente importante cuando una empresa ha cambiado con el tiempo.

Quizá comenzó con pocas operaciones y posteriormente:

  • aumentó sus ventas;
  • contrató trabajadores;
  • abrió una sucursal;
  • comenzó a vender nuevos productos;
  • incorporó nuevos servicios;
  • empezó a realizar operaciones con otras empresas;
  • adquirió activos;
  • comenzó a importar o exportar;
  • cambió alguna de sus actividades.

Cuando un negocio crece, sus obligaciones fiscales también pueden requerir una revisión.

Por eso es recomendable comprobar que la información registrada ante el SAT corresponda con la actividad que realmente desarrolla la empresa.

Una revisión preventiva puede considerar aspectos como:

  • Régimen fiscal.
  • Actividades económicas.
  • Obligaciones registradas.
  • Declaraciones que corresponden.
  • Información del RFC.
  • Situación de la empresa.
  • Obligaciones relacionadas con trabajadores, cuando corresponda.
  • Facturación.
  • Retenciones.
  • Otras obligaciones derivadas de las operaciones realizadas.

El objetivo no es simplemente “tener todo dado de alta”.

El objetivo es que la información fiscal de la empresa sea congruente con lo que realmente hace.


7. Revisa a tus proveedores y conserva la documentación que respalda tus operaciones

Este punto suele recibir menos atención de la que merece.

Una empresa no solamente debe preocuparse por sus propias facturas.

También es importante tener control sobre las operaciones realizadas con proveedores.

Imagina que una empresa registra un gasto importante por servicios profesionales.

¿Tiene la factura?

¿Existe evidencia del servicio?

¿Se realizó el pago?

¿Existe un contrato o propuesta cuando era necesario?

¿El servicio realmente fue recibido?

¿La operación está relacionada con las actividades de la empresa?

Mientras más importante sea una operación, más importante resulta contar con documentación suficiente que permita demostrar qué ocurrió realmente.

Por eso, guardar solamente el PDF de una factura puede no ser suficiente como sistema de respaldo documental.

📂 ¿Qué documentación conviene conservar?

Dependiendo de la operación, puede incluir:

  • CFDI.
  • XML.
  • Comprobantes de pago.
  • Contratos.
  • Cotizaciones.
  • Órdenes de compra.
  • Estados de cuenta.
  • Evidencia de entrega.
  • Reportes.
  • Correspondencia relacionada con la operación.
  • Documentación que demuestre la prestación del servicio.

La documentación debe analizarse de acuerdo con la naturaleza de cada operación y las obligaciones aplicables.


¿Qué pasa si encuentras inconsistencias?

Encontrar un problema durante una revisión interna no necesariamente significa que tu empresa esté en una situación grave.

De hecho, descubrirlo de manera preventiva puede ser precisamente lo mejor que pudo haber ocurrido.

Lo importante es:

  1. Identificar la inconsistencia.
  2. Determinar su origen.
  3. Evaluar sus posibles consecuencias.
  4. Revisar la documentación disponible.
  5. Corregir lo que corresponda.
  6. Establecer controles para evitar que vuelva a ocurrir.

El error sería descubrir una situación y simplemente dejarla pasar.

Una revisión fiscal preventiva debe servir para tomar decisiones, no solamente para hacer una lista de problemas.


🚨 ¿Cuándo debería una empresa realizar un diagnóstico fiscal?

No existe que esperar a recibir una notificación del SAT para revisar la situación fiscal.

De hecho, puede ser conveniente realizar una revisión cuando:

  • La empresa está creciendo rápidamente.
  • Se incorporaron nuevos socios.
  • Se contrataron trabajadores.
  • Cambiaron las actividades del negocio.
  • Se incrementó considerablemente la facturación.
  • Existen muchos proveedores.
  • Se han realizado operaciones importantes.
  • Se tienen dudas sobre declaraciones anteriores.
  • Existen diferencias entre contabilidad y bancos.
  • Se han recibido comunicaciones del SAT.
  • Se ha cambiado de contador.
  • La documentación está desorganizada.
  • Nadie tiene una visión completa de la situación fiscal de la empresa.

También puede ser una buena práctica establecer revisiones periódicas, aunque aparentemente todo esté funcionando correctamente.

La prevención no debe comenzar cuando aparece el problema.


🔎 Diagnóstico fiscal: conoce la situación de tu empresa antes de que sea necesario explicársela al SAT

En Salvador & Chilaca sabemos que para un empresario la contabilidad puede convertirse rápidamente en un tema complejo.

Por eso, una revisión fiscal preventiva puede ayudarte a obtener una visión más clara de la situación de tu empresa.

El objetivo no es solamente revisar papeles.

Es analizar si existe congruencia entre la operación de tu negocio y su información contable y fiscal.

Podemos ayudarte a identificar áreas que requieren atención y establecer prioridades para que tengas mayor control sobre tu información.

Una revisión preventiva puede ayudarte a responder preguntas como:

¿Mis declaraciones están en orden?

¿Mis CFDI corresponden con mis operaciones?

¿Mi contabilidad tiene el respaldo necesario?

¿Estoy cumpliendo correctamente con mis obligaciones?

¿Mi Buzón Tributario está correctamente atendido?

¿Mi documentación está organizada?

¿Existen áreas de riesgo que debería atender?

Si alguna de estas preguntas te genera dudas, quizá sea momento de revisar la situación fiscal de tu empresa.


🧾 No esperes a tener un problema para revisar tu información fiscal

El crecimiento de una empresa trae nuevas oportunidades, pero también mayores responsabilidades.

Mientras más operaciones tiene un negocio, más importante se vuelve contar con información contable organizada, documentación suficiente y una estrategia fiscal adecuada.

Una revisión preventiva puede ayudarte a detectar áreas de oportunidad antes de que se conviertan en situaciones más complicadas.

En Salvador & Chilaca, podemos ayudarte a realizar una revisión de la situación contable y fiscal de tu empresa.

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❓ Preguntas frecuentes sobre una revisión fiscal del SAT

¿Qué es una revisión fiscal preventiva?

Es un análisis de la información contable y fiscal de una empresa para identificar posibles inconsistencias, omisiones o áreas que requieren atención antes de que puedan generar problemas mayores.

¿El SAT puede revisar la información de una empresa?

Sí. La autoridad fiscal cuenta con diferentes mecanismos de comprobación y puede utilizar información disponible relacionada con las obligaciones fiscales del contribuyente.

Por ello, mantener organizada la información y cumplir correctamente con las obligaciones es una parte importante de la administración de una empresa.

¿Qué documentos debo tener organizados?

Entre otros, pueden ser importantes los CFDI, XML, declaraciones, acuses, comprobantes de pago, estados de cuenta, contratos y documentación que respalde las operaciones realizadas.

La documentación específica dependerá de las características y actividades de cada empresa.

¿Es importante revisar el Buzón Tributario?

Sí. El Buzón Tributario es un canal de comunicación entre el SAT y los contribuyentes. El propio SAT señala que a través de este medio pueden realizarse notificaciones y determinados trámites y gestiones.

¿Una revisión preventiva significa que mi empresa tiene problemas?

No necesariamente.

Precisamente una revisión preventiva busca detectar áreas de atención antes de que exista un problema mayor.

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